«Una casa no queda vestida sino tiene una flor, y no se convierte en un hogar hasta que no haya plantas.” —nos lo recuerda siempre
Paloma cuando vemos un salón `pelado´ de nuestros amigos fieles y verdes.
Suculentas y cactus
Para iniciarnos en la aventura de poner vida verde en nuestras viviendas, os proponemos las
suculentas. Además de ser sencillas de cuidar, las plagas no suelen dar con ellas.
Igual de importante que el riego son las horas de iluminación / asoleamiento y el sustrato (tierra). Para las suculentas necesitamos que el sustrato sea suelto y que drene bien (¡lo más importante!). Cuando el suelo drena bien evitamos que se encharque y podemos ayudar al crecimiento de sus raíces.
Cada planta necesita un sustrato específico, no es lo mismo un sustrato para huerta que para plantas de interior o para suculentas. 😉
Y un gran detalle que hemos descubierto gracias al blog de
Cia Botánica: la
multiplicación por tallo podemos hacerla en cualquier época del año.